PLAN DE CONVIVENCIA

La convivencia pacífica no es aquélla en la que no existen los conflictos, sino más bien la situación en que los conflictos se resuelven de forma no violenta. El modo de crear un ambiente de convivencia pacífico en el I.E.S. Tomás de Iriarte es precisamente en dedicar atención especial al tratamiento de los conflictos y concebir la convivencia como un proceso, creativo y respetuoso con todos, de resolver conflictos, ya sea previniendo su aparición, ya sea evitando su escalada cuando se han producido. El proceso de la construcción de una cultura de convivencia pacífica es un reto difícil y complejo, ya que indefectiblemente tendrá que ir unida a la vivencia de valores democráticos, como los de justicia, cooperación, respeto a la dignidad y de no violencia.

Sobre esta base normativa, en el IES Tomás de Iriarte, el Plan de Convivencia está formado por cinco capítulos:

  • Normas del Centro
  • Comisión de Convivencia
  • Protocolos de Actuación y jornadas de Acogida de Principio de Curso
  • Proyecto de Mediación Escolar
  • Proyecto de mejora de la convivencia (PROMECO)

para consegurir los objetivos siguientes:

  • Lograr un descenso cuantitativo de la conflictividad en el Centro.
  • Poner en marcha un Plan de Resolución de Conflictos (MEDIACIÓN).
  • Integrar al alumnado nuevo, proveniente de primaria, en el Centro.
  • Implantar las jornadas de acogida durante las primeras semanas del curso.
  • Integración y apoyo del alumnado derivado de otros centros (por diversas causas).
  • Implantar un protocolo de actuación con alumnos disruptivos.

Protocolos de actuación ante Alumnado Disruptivo

Durante el curso escolar se producen numerosas situaciones que no revisten la suficiente importancia para proceder a la apertura de expedientes disciplinarios pero que inciden en la labor educativa y los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Por ello hemos establecido un sistema de intermediación rápido que permita continuar nuestra docencia y el aprovechamiento del alumnado

Alumnado que NO permite el normal transcurso de una clase:

  • Llamar al profesor de guardia.
  • Derivar al alumno con tarea y un parte de disciplina.
  • El alumno/a trabajará la tarea propuesta en un grupo de nivel superior (generalmente en bachillerato).
  • A la mayor brevedad posible, el profesor que expulsa al alumno se pondrá en contacto con la familia para citarse con ellos, informar de lo ocurrido y tramitar el correspondiente parte de disciplina (el alumno NO se llevará el parte bajo ningún concepto).>
  • El alumnado que reincida en este tipo de comportamiento será enviado a un curso de Bachillerato durante un período de mayor duración.

Alumnado que permanentemente acude tarde a clase (Retrasos) o acude al Centro sin el material necesario:

  • Los tutores comprobarán periódicamente quiénes cumplen estos supuestos en su grupo de alumnos y convocarán a las familias para advertirles al respecto. Debe quedar constancia por escrito de la información dada (se requerirá firma de los responsables legales.

Otros supuestos:

  • Para aquellos alumnos que circunstancialmente se vean inmersos en algún problema en el Centro (peleas, amenazas, insultos, robos, etc.) y quieran resolverlo de manera pacífica, existe un Grupo de Mediación (alumnos mediadores) que trabajará conjuntamente con el profesor/a encargado de la mediación en el IES El profesorado afectado será informado puntualmente para que justifique la falta de los alumnos mediadores y de los mediados. o Ante una falta de carácter muy grave (insultos, amenazas verbales o físicas a un profesor, etc.) comunicarlo inmediatamente a la Jefatura de Estudios (o, en su defecto, a cualquier miembro del Equipo Directivo).

La Mediación Escolar

El procedimiento de mediación se usa en cualquier clase de conflicto siempre que las partes implicadas lo acepten como vía de solución. La aplicación ante conductas contrarias a la convivencia del alunado se hace en términos de mediación formal, con la intervención de personas mediadoras cualificadas e imparciales. La mediación formal es una alternativa especialmente recomendable al procedimiento disciplinario, exceptuando aquellas situaciones que alteran gravemente la convivencia a causa de acoso escolar, agresiones físicas y vejaciones o humillaciones que tengan una implicación de género, sexual, racial o xenófoba, o se realicen contra el alumnado más vulnerable. La mediación atiende a los siguientes principios básicos: principio de intervención mínima, principio de reparación responsable y el principio de mutua satisfacción. Durante todo el proceso se debe garantizar la confidencialidad del procedimiento y el deber de sigilo.

En el IES Tomás de Iriarte se promueve la siempre difícil tarea de transformar los planes de convivencia basados en modelos disciplinarios y punitivos, a modelos alternativos que desarrollen valores prosociales, la disciplina positiva, las estrategias de convivencia positiva, así como la prevención y la resolución pacífica de los conflicto. Esto se logra con la formación de un grupo de alumnado con los conocimientos necesarios para ejercer el papel de mediador/a escolar y favorecer la toma de decisiones consensuadas entre la persona responsable del servicio de mediación y el alumnado que forme el equipo de mediación.

  • Promover estrategias de convivencia positiva con la creación de un equipo de mediación integrado en el servicio de mediación escolar.
  • Desarrollo de la fase de sensibilización para la creación de un grupo de tutores afectivos.
  • Promover la prevención y la resolución pacífica de conflictos.
  • Dinamización de recreos: coordinación de actividades en el tiempo de recreo que promuevan un ambiente positivo en las relaciones entre el alumnado:
  • Inclusión en las SA o unidades de programación de dinámicas, actividades o cualquier otro elemento que busque favorecer la toma de decisiones participativas (p.ej. dinámicas de trabajo cooperativo que conlleven toma de decisio-nes consensuadas, juegos de rol que favorezcan el desarrollo de la empatía,...).
  • Fomentar especialmente la participación de las familias y del alumnado, así como del resto de la comunidad educativa y de otros agentes sociales en la organización, planificación y gestión de la vida escolar.
  • Fomentar la participación de las familias en actividades de formación que las doten de estrategias para el desarrollo de habilidades parentales positivas.