RIESGOS DE INTERNET

Internet constituye una excelente herramienta para la comunicación, la educación y el fomento de la creatividad que permite a niños y jóvenes aprender, investigar, buscar información o comunicarse con familiares o amigos.

Sin embargo, también, puede incitar a conductas irresponsables que originan daños morales a otras personas o a uno mismo. Los adolescentes se exponen a riesgos diversos cuando navegan libremente por Internet: acceso a páginas de contenido para adultos, juegos y apuestas, escenas de violencia o de consumo de drogas y alcohol.

El uso compulsivo de internet puede producir cambios de conducta que llegan a sustituir actividades como el deporte, los juegos, salir con amigos o su pareja. En casos graves puede derivar en problemas de concentración, bajo rendimiento escolar, ansiedad o depresión. La comunicación con personas desconocidas constituye un riesgo importante ya que pueden engañar, seducir, abusar u obtener información personal como nombre, dirección, teléfono, aficiones o datos de la familiares para un uso ilícito.


Estrategias preventivas
  • Familiarización de los padres con el uso de Internet.
  • Educar en un comportamiento responsable y ético.
  • Mantener los equipos conectados a la red en un lugar en el que pueda haber supervisión constante.
  • No proporcionar información personal en el correo electrónico, chats o mensajería instantánea.
  • No compartir información personal sin consentimiento de los padres: nombre, edad, dirección, teléfono, aficiones, datos de tarjetas de crédito, instituto o datos del trabajo de los padres.
  • No enviar fotos personales o de la familia.
  • Nunca deben acordar una cita con personas conocidas en la red.
  • No utilizar Internet para propagar rumores, molestar o amenazar a otras personas.
  • No llenar formularios de registro, perfiles personales o participar en concursos en línea.
  • No descargar programas o archivos sin permiso; existe el riesgo de bajar accidentalmente software espía o virus informáticos.
  • Cortar cualquier conversación por correo electrónico, mensajería instantánea o chats, si alguien realiza preguntas demasiado personales o con contenidos sexuales.
  • Prevenir la pornografía y aconsejar sobre el uso de los contenidos adecuados para cada edad.
  • Mantener una comunicación constante con los hijos, conocer a sus amigos y las actividades en línea.
  • Comunicar inmediatamente a sus padres si algo les hace sentirse incómodos o amenazados.